Qué es un IVR y Cómo Configurarlo en tu Centralita Virtual para que Cada Llamada Llegue a su Sitio

qué es ivr

Un cliente llama a una empresa. Nadie descuelga. Vuelve a llamar cinco minutos después. Esta vez alguien coge, pero es del departamento equivocado y le transfiere. En la transferencia se corta. El cliente no vuelve a llamar, pero sí escribe una reseña. 

Esta situación ocurre cada día en empresas que gestionan su teléfono sin ningún sistema de organización de llamadas. No porque les falte personal ni porque atiendan mal, sino porque no tienen una estructura que distribuya automáticamente cada llamada al lugar correcto desde el primer momento. 

Esa estructura se llama IVR, y es probablemente la funcionalidad más subestimada de cualquier centralita virtual. 

Qué es un IVR y para qué sirve realmente 

IVR son las siglas de Interactive Voice Response, o lo que es lo mismo, respuesta de voz interactiva.  

En términos prácticos, es el sistema que atiende automáticamente las llamadas entrantes, reproduce un mensaje de bienvenida y ofrece al cliente un menú de opciones para que elija a dónde quiere ir: «pulse 1 para ventas, pulse 2 para soporte, pulse 3 para administración». 

Pero definirlo solo así sería quedarse corto. Saber qué es un IVR va más allá del menú de opciones:  

Es un sistema que puede gestionar horarios de atención, redirigir llamadas fuera de hora a un buzón o un mensaje informativo, distribuir el volumen de llamadas entre varios agentes, encuestar al cliente al finalizar la llamada y conectarse con otros sistemas de la empresa para ofrecer información personalizada antes de que el agente descuelgue. 

En resumen: el IVR actúa como un recepcionista digital disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, que nunca se equivoca de departamento y nunca pone a nadie en espera por estar ocupado transfiriendo otra llamada. 

Por qué el IVR importa más de lo que parece en una pyme 

Hay una percepción extendida de que el IVR es una herramienta para grandes call centers con cientos de agentes y miles de llamadas diarias. No es así. 

Para una pyme con tres o cuatro personas atendiendo el teléfono, un sistema IVR bien configurado resuelve problemas muy concretos: elimina las transferencias manuales incorrectas, garantiza que ninguna llamada queda sin atender fuera del horario de oficina, distribuye la carga entre los agentes disponibles y proyecta una imagen profesional desde el primer segundo, independientemente del tamaño real de la empresa. 

Una pequeña empresa con un IVR bien configurado en su centralita virtual transmite la misma solidez operativa que una corporación con un departamento de atención al cliente de veinte personas. El cliente no sabe cuántos sois. Solo sabe si le atienden bien o no. 

Los tipos de IVR que puedes configurar en una centralita virtual 

No todos los IVR son iguales ni sirven para lo mismo. Estos son los más habituales y cuándo tiene sentido usar cada uno: 

Menú de opciones simple 

El más conocido. El cliente escucha las opciones disponibles y pulsa un número para ser transferido al departamento o extensión correspondiente. Ideal para empresas con varios departamentos bien diferenciados (ventas, soporte, administración) que reciben llamadas con motivos claramente distintos. 

Menú multinivel 

Una opción lleva a un submenú con más opciones. Por ejemplo: pulse 1 para soporte técnico, y dentro de soporte: pulse 1 si ya es cliente, pulse 2 si tiene una incidencia abierta.  

Útil cuando los motivos de llamada son muy variados, pero hay que tener cuidado: más de dos niveles suele generar frustración. La regla de oro es no superar tres niveles de profundidad ni cinco opciones por nivel. 

IVR por horario 

El sistema se comporta de forma diferente según la hora del día o el día de la semana. Durante el horario de atención, distribuye las llamadas entre agentes. Fuera de horario, reproduce un mensaje informativo o deriva a un buzón de voz.  

Es una de las configuraciones más útiles para pymes que no tienen cobertura telefónica las 24 horas. 

IVR con encuesta de satisfacción 

Al finalizar la llamada, el sistema transfiere automáticamente al cliente a una encuesta breve de valoración. Permite medir la calidad de la atención sin ningún esfuerzo adicional por parte del equipo. 

IVR multilingüe 

Especialmente útil para empresas que atienden clientes en varios idiomas. El cliente elige idioma al inicio y toda la navegación posterior se desarrolla en ese idioma. 

Cómo configurar un IVR en tu centralita virtual paso a paso 

La buena noticia es que configurar un IVR en una centralita virtual moderna no requiere conocimientos técnicos. Las plataformas actuales ofrecen interfaces visuales de arrastrar y soltar donde puedes construir el árbol de llamadas de forma intuitiva, sin tocar ningún código. 

El proceso habitual sigue estos pasos: 

Primero, mapea el flujo antes de configurar nada 

Pregúntate: ¿cuáles son los motivos por los que llaman tus clientes? ¿A quién tiene que llegar cada tipo de llamada? ¿Qué pasa si esa persona no está disponible? Dibuja el árbol en papel antes de tocarlo en el sistema.  

Lo que parece obvio en la cabeza se complica en cuanto empiezas a añadir niveles sin haberlo pensado antes. 

Segundo, define los horarios 

Establece cuándo está activa la atención con agente y qué ocurre fuera de ese horario. Una llamada que llega a las nueve de la noche del viernes necesita una respuesta, aunque sea un mensaje que informe del horario y ofrezca la opción de dejar un mensaje. 

Tercero, graba o escribe las locuciones 

El mensaje de bienvenida y las opciones del menú deben ser claros, breves y en el tono de tu empresa. Evita los mensajes interminables antes de llegar al menú: el cliente ya sabe que ha llamado a tu empresa, no necesitas recordárselo durante treinta segundos. Cuanto antes llegue a las opciones, mejor. 

Cuarto, configura las extensiones de destino 

Cada opción del menú debe llevar a una extensión, un grupo de agentes o una acción concreta. Define también qué pasa si nadie coge: desvío a otro agente, a buzón de voz o a un mensaje alternativo. 

Quinto, prueba antes de activar 

Llama a tu propio número y recorre todas las opciones del menú como si fueras un cliente. Es el único modo de detectar errores de configuración, mensajes poco claros o transferencias que no funcionan como esperabas. 

Qué es un IVR bien configurado: señales de que el tuyo funciona 

Un IVR bien configurado es invisible para el cliente en el buen sentido: le lleva al sitio correcto sin fricción, sin esperas innecesarias y sin opciones que no entiende.  

Las señales de que el tuyo funciona son simples: las llamadas llegan al departamento correcto desde el primer intento, el número de transferencias manuales se reduce, los agentes saben con qué tipo de consulta van a tratar antes de descolgar y el tiempo medio de resolución de las llamadas baja. 

Las señales de que algo falla son igualmente claras: los clientes marcan el cero para saltarse el menú y hablar con alguien directamente, los agentes siguen transfiriendo llamadas manualmente porque los clientes eligen la opción equivocada, o recibes quejas de que «el teléfono de vuestra empresa es un laberinto». 

Si reconoces alguna de esas señales, el problema casi nunca está en el IVR como tecnología, sino en cómo está configurado el árbol de llamadas. 

Si quieres implementar un IVR en tu empresa o revisar el que tienes, nuestra centralita virtual cloud incluye la configuración del sistema IVR, el árbol de llamadas y las locuciones dentro del propio servicio, sin costes adicionales ni conocimientos técnicos por tu parte. 

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